¿Se viene un Superclásico de aerolíneas en las camisetas de River y de Boca?

Sefik Vural Altay, el embajador de Turquía en la Argentina, visitó el estadio Monumental el domingo pasado y presenció la goleada de River a Independiente. También se sacó una foto con Rodolfo D’Onofrio. Y el presidente del club aprovechó la ocasión para hablar acerca de un tema con el que la institución de Núñez está lidiando desde mediados del año pasado: el sponsor en el pecho de la camiseta.

Es que siguen su curso las negociaciones con Turkish Airlines, la compañía aérea turca cuyo 49 por ciento corresponde a la Administración de Privatización del Estado Turco y el 51% pertenece a accionistas privados. Y avanzan cada vez más.

Al margen de la charla con el embajdor, hay un contacto directo y fluido entre River y la sede de Turkish Airlines en Estambul. De hecho, hace unos meses viajó una comitiva del club para establecer un vínculo más personalizado.

Las autoridades de la empresa dieron el visto bueno para continuar con las negociaciones, dado que quieren desembarcar con sponsoreo en el país. Y tener la publicidad en el pecho de la banda roja, la camiseta del campeón de América, les resulta atractivo, lógicamente.

En principio, según pudo averiguar, desde la institución de Núñez ofrecieron el pecho de la casaca a cambio de unos 15 millones de dólares por tres años de contrato. Desde Turquía habrían ofertado 9 millones de dólares por la misma cantidad de tiempo.

A fin de cuentas, partirían la diferencia y la negociación podría cerrarse en 12,5 millones de dólares, un poco más de 4 millones fijos -más bonus- por temporada, una cifra similar a la que desembolsaba Banco Francés, último sponsor en la camiseta, que pagaba 4,2 millones de dólares anualmente. Ese monto significaría un aire fresco para la tesorería del club, luego de haber cerrado un balance en negativo.

No obstante, el hecho de no contar con un sponsor en el pecho provocó el incremento de las ventas de la camiseta, pero obviamente ese número representó menos que las cifras que pagaría una nueva empresa que se haga cargo de la publicidad.

De esta manera, River terminaría con las complicaciones que le generó conseguir un sponsor en los últimos meses. Una de ellas tuvo que ver con que hasta el primer semestre de 2018 firmaban contratos en conjunto con Boca para que la misma empresa tuviera su nombre en las camisetas de los dos clubes más grandes de la Argentina y así no «enemistarse» con la otra mitad del país. Esta situación cambió a partir de que Boca firmó un contrato de exclusividad con Qatar Airways.

Al margen de esta situación, River salió al mercado y encontró recepción en Turkish Airlines. Continuó adelante con las negociaciones y está cerca de concretarlas. Si eso sucede, el próximo Superclásico tendrá un condimento más: el duelo de las compañías aéreas. Es que la principal competidora de Turkish Airlines en la aeronavegación es justamente Qatar Airways.

Otra complicación que había surgido tuvo que ver con el rechazo de la comunidad armenia, dado el encono hacia el gobierno turco por el denominado “genocidio armenio”. Esta tirante situación parece haber quedado atrás y River vuela para tener su sponsor principal sobre la banda roja.