Boca hizo valer su jerarquía y se hizo fuerte en Paraná ante Patronato

Trae varias cosas valiosas Boca de su viaje a Paraná. Luego del 2 a 0 ante Patronato, los tres puntos son una obviedad, pero hay detalles que van a marcar el camino en la Superliga.

Hay una diferencia de jerarquía notable entre ambos equipos. Suele ocurrir a menudo. También, que el mejor no siempre plasma esa superioridad en el juego y termina ganando por peso específico. Nada de eso ocurrió.

Boca demostró ser superior ampliamente en el juego, ganó sin discusión y dejó claro que el valor individual de sus jugadores es mucho mayor que el de los locales. No debería pasar inadvertido ese “detalle”.

Es probable que Boca haya terminado de mostrar el “estilo Alfaro”, que tantas veces se puso en duda, a veces con razón. La solidez defensiva, artículo uno en la tabla de mandamientos del entrenador, se cumplió sin fisuras a partir del funcionamiento que mostró el 4-4-2.

Con Obando y Salvio por afuera. Con Obando recorriendo la banda, con Salvio metiendo diagonales. El primer gol fue la constatación de la idea y el premio a esa idea.

No es poco: contando Libertadores, Copa Superliga, la final con Tigre y en estas dos fechas, en los últimos nueve partidos oficiales, el equipo sólo recibió dos goles. Fueron aquellos de Tigre.

Y puede profundizarse en este tema: muchas veces fue Andrada el responsable del cero en el arco propio. En Paraná, salvo algún manotazo aislado, fue la defensa, fue el equipo entero el que cerró los caminos. Esa fortaleza evidente le sacó tantas sonrisas a Alfaro como los goles de Salvio y de Tevez.

Segundo paso: eficacia. Si hay que sacarla, se saca. Y que el punta (anoche Hurtado, a veces Abila) se faje con los centrales del rival. Por eso Boca no lució demasiado entre el primer y el segundo gol, preocupado por sostener la ventaja y armarse de paciencia para ir en busca de ampliar la diferencia.

Apareció algo más de juego cuando Tevez retrocedió y se hizo eje de la salida y de la aceleración. Como el equipo tenía movimiento, aparecieron los espacios y aquella férrea oposición de Patronato de los primeros minutos se fue resquebrajando hasta debilitarse al máximo.

No era fácil la circulación por abajo, porque el piso era malo y porque el viento cruzaba fuerte. Sin embargo, el “a dos toques” de Boca fue efectivo para asegurar la tenencia y el traslado, para que Patronato tuviera que hacer doble esfuerzo en sus esporádicos intentos de avanzar. El pelotazo era el recurso de los locales.

Sin sobresaltos, Boca manejó el curso del partido, con los dos goles en el bolsillo. Una cuesta muy alta para este Patronato, una caja de seguridad para este Boca.

Aún así, por vergüenza deportiva, por amor propio, el equipo local trató de progresar. Boca se tiró unos metros atrás, cedió algo de terreno y cuando los entrerrianos se aproximaban al área, cerraban las compuertas obligando al centro frontal, anunciado, ideal para Goltz o Izquierdoz.

Sin demasiado empeño por aumentar la diferencia, Boca progresó casi siempre por la banda izquierda. El colombiano Fabra ya había “trabajado de enganche” con dos habilitaciones magníficas a Salvio y a Tevez en los dos goles y a veces se convirtió en un extremo punzante. Si no llegaba al fondo, volvía sabiendo que su espalda estaba cubierta. Ningún sobresalto.

Tanto oficio puso Boca en ese segundo tiempo, que hasta los cambios (puesto por puesto) fueron de manual. En suma, victoria lógica. Aprobado en líneas generales. Funcionó el “estilo Alfaro”. Y sigue en duda el lugar que dejó Benedetto. Con Abila de «9» titular, a Hurtado aún le falta para ser un reemplazo de garantía. Pero por ahora es lo de menos.

Línea de tiempo

Patronato

4-4-2
Patronato 0 2 Boca Juniors Boca Juniors

4-4-1-1
Argentina Superliga                               domingo 4 agosto 2019
Estadio: Presbítero Bartolomé Grella
Árbitro: Fernando Rapallini