En Boca, empezaron las buenas noticias

En el horizonte están las semifinales de la Copa Libertadores ante River. Pero hasta llegar a octubre, Gustavo Alfaro tendrá una planificación que ya diagramó y que la empezó a aplicar desde que terminó el clásico del domingo en el Monumental.

El DT, más allá del debate sobre su planteo y la decisión de no contar con Carlos Tevez desde el inicio, adelantó en Núñez: «Los jugadores lesionados están mejor de lo que pensamos, y creemos que los vamos a tener pronto con nosotros». Así ocurrió en los primeros días. Por eso en Boca, aunque son cautos, confían en que tendrán todo el plantel a disposición para jugar los Superclásicos de Copa.

Las lesiones musculares de Mauro Zárate (desgarro en el sóleo derecho), de Salvio (desgarro en el isquiotibial izquierdo) y sobre todo la de Ramón Ábila (un desprendimiento parcial del aductor derecho) hicieron del equipo de Alfaro un rompecabezas sin piezas titulares para el clásico de la Superliga. Pero empezaron las buenas noticias.

Tanto Salvio como Zárate ya realizaron trabajos en el campo y con la pelota. La idea es que ambos puedan volver a tener minutos de juego incluso antes de la semifinal. Así, si ellos se sienten con la confianza necesaria, el clásico contra San Lorenzo los puede tener entre los concentrados. ¿Y antes? Pese a que los tiempos puedan hacerle un guiño, el DT no quiere exigirlos y volver a perderlos. Por eso la evaluación será día a día hasta recibir el alta definitiva.

Boca jugará frente a Estudiantes de La Plata en la Bombonera el domingo 15 de septiembre a las 20. En ese juego, el DT pondrá a la mayoría de los titulares y puede también darle rodaje a Carlos Tevez, quien con lógica se quedó molesto por no jugar en el clásico. Y más: el Apache puede aparecer desde el arranque en la visita contra San Lorenzo del sábado 20. En ese juego, que puede enfrentar a equipos encumbrados en la Superliga, también estarán los titulares. Y tanto Salvio como Zárate pueden ser parte de una idea de juego que el entrenador apuntará a que sea la similar para la visita a Núñez en el partido de ida de la Copa.

El foco, sin embargo, está puesto en Wanchope. Su «avulsión parcial» (pequeño desprendimiento) auguraba más de un mes y medio de recuperación. Pero a la semana, el goleador del equipo reapareció con movimientos físicos en el campo de juego y supervisado por el kinesiólogo Sergio Brozzi. ¿Para cuándo estará? En la intimidad consideran que recién después del partido contra Newell’s del sábado 27 estaría a disposición del técnico, quien allí tendrá que resolver algo clave: ¿arriesgarlo en el Monumental en un planteo de juego con exigencia máxima para los puntas o preservarlo para el partido de vuelta en La Boca? Será, de aquí en más, la gran decisión que tendrá que afrontar Alfaro.

El resto del equipo empezará a salir de memoria. Los laterales serán Weigandt y Emmanuel Mas en los partidos que jueguen los titulares. La zaga tendrá a López e Izquierdoz y el corazón de la mitad de la cancha mostrará inamovibles a Capaldo y Marcone. El resto, lógico, será una observación del día a día.