¡No tiembla!

Boca se encuentra hoy en una situación por la que pasaron muchos clubes cuando Guillermo Barros Schelotto todavía era el entrenador y obtuvo el récord de fechas (46) y días (617) en la punta del campeonato. No por nada, claro, se consagró bicampeón del fútbol argentino. Nunca nadie pudo aprovechar esa situación, ni siquiera el clásico rival (ver aparte). Nunca nadie en ese entonces le metió presión o puso en riesgo su lugar en lo más alto de la tabla, a pesar de los muchos punteros virtuales que se anunciaron. Todo lo contrario, cuando tenían la chance de pasar o igualar al líder, los rivales jugaban (o sus resultados, mejor dicho) para el Melli.

Sin embargo, esta vez el que está parado de ese lado de la vereda con la intención de aprovechar la oportunidad que otorga jugar antes es el equipo de Miguel Ángel Russo y el que está en la otra, nada menos que River. Eso sí, como dijo alguna vez Carlos Bianchi ante una situación similar: los partidos hay que jugarlos, no existen los punteros virtuales (el que tiene un partido menos y en caso de ganarlo se sube a la cima), sólo existen los punteros. Y eso es lo que le puede pasar este sábado al Xeneize: si consigue una victoria frente a Atlético Tucumán en la Bombonera, será el líder de la Superliga junto a River​, que este domingo deberá visitar a Unión en Santa Fe. Y ese es el objetivo: ganar y tirar la presión para la otra vereda.ç

«Las cosas se dan así, yo no las puedo elegir. Habrá que pelear el torneo con nuestras armas y de la mejor manera. Pienso solamente en Boca, nada más. Más allá de los resultados, pensamos en nosotros mismos, en mantener la diferencia. El resto del torneo, cada uno busca lo que tiene que buscar», analizó Miguel Russo durante la semana, aunque al mismo tiempo pidió bajar las «ansiedades» y tener «calma y tranquilidad». Pese a ese pedido, el entrenador fue el primero que levantó la mano después del traspié de su debut contra Independiente y avisó que iban a ir por el campeonato… Y el hombre no mintió. Porque además de sus palabras no quedaron ahí. Carlos Tevez también se subió a esa ola tras el triunfo ante Talleres en Córdoba que lo mantuvo a Boca en la pelea por el título, porque River ya había ganado su partido y estaba toda la presión de este lado.

Esa victoria frente al equipo cordobés además convenció al plantel y le hizo entender que tiene con qué luchar, a la vez que le permitió completar una semana con buena onda. Ayer, por ejemplo, en la última práctica de la semana, los jugadores tuvieron una entrada en calor con muchas risas, en la que debían correrse entre ellos, tocar al de adelante y cuando sonaba el silbato subirse en andas de algún compañero (como se ve en la foto principal de estas páginas). «Ganamos un partido bárbaro. Salimos a jugar con la presión de que River había ganado y no había margen de error. A los muchachos les dije que no podíamos fallarle a la gente, que somos Boca, que tenemos que pelear hasta el final», avisó el Apache, el capitán que conduce al resto a dar pelea.

Tevez no se equivoca. A diferencia de lo que le venía pasando a Boca, que estuvo por última vez en la punta el día que se fue Alfaro tras la derrota con Central (el 8/12/19), ahora el panorama cambió. Pasó de salir a jugar con presión y ganar, a tener que ganar para meter presión. «Están a tres puntos nada más», sonrió Carlitos, que destacó la superioridad del equipo de Gallardo, aunque le bajó línea la resto y envió un mensaje. Boca no tiembla. Y va a la caza de River…