Malas noticias para Boca: la grave lesión de una joven promesa y el desgarro de un titular

El triunfo sobre Banfield representó tres puntos pero pocas alegrías porque las malas noticias les ganaron a las buenas. Este sábado se confirmaron las lesiones de Wanchope Ábila, que se desgarró, y la de la joven promesa Gastón Ávila, quien sufrió la rotura de ligamentos de la rodilla derecha.

El ex delantero de Huracán estará inactivo al menos durante las próximas dos o tres semanas. Wanchope, autor del primer gol en la victoria por 2-0 en La Bombonera, salió en el segundo tiempo con molestias y fue reemplazado por Darío Benedetto. Al realizarse los estudios médicos correspondientes, se detectó un desgarro en la zona.

Por eso, Ábila se perderá los partidos de Copa Libertadores contra Paranaense de Brasil (el martes 2 de abril) y Wilsterman de Bolivia (miércoles 10); el último encuentro por la Superliga contra Aldosivi (el 7 de abril) y seguramente tampoco llegue al choque de Copa Argentina contra Estudiantes de Río de Cuarto, programado para el 18 de abril.

Si bien la ausencia de Wanchope es muy importante en el esquema de Alfaro, Boca lamentó la grave lesión del juvenil Gastón Ávila, quien  sufrió la ruptura de ligamento cruzado anterior, del ligamento colateral medial y del menisco externo en la rodilla derecha en el partido de Reserva.

Ya piensa en el martes

El plantel no tuvo descanso y se entrenó esta mañana en Casa Amarilla con vistas al partido del martes ante Paranaense en Curitiba, donde el equipo presentaría tres cambios en relación al que le ganó anoche a Banfield.

El uruguayo Nahitan Nandez, el colombiano Sebastián Villa o Emanuel Reynoso y Darío Benedetto ingresarán por Jorman Campuzano, Cristian Pavón y Ábila, respectivamente.

De modo que la formación inicial la integrarían Esteban Andrada; Julio Buffarini, Lisandro López, Carlos Izquierdoz y Emmanuel Mas; Nandez e Iván Marcone; Villa o Reynoso, Carlos Tevez y Mauro Zárate; Benedetto.

Boca se entrenará el domingo y el lunes en Ezeiza con el objetivo de hacer fútbol en una cancha de césped sintética y así asimilar el campo de juego que se encontrará en el estadio Arena da Baixada.