El secreto de Gustavo Alfaro para “rescatar al Boca campeón y batallador”

Desde que llegó al club, en enero, Gustavo Alfaro se fijó tres objetivos. 1) Clasificar a Boca a la Copa Libertadores 2020 de manera directa desde la Superliga. 2) Ganar la Supercopa Argentina contra Central. 3) Avanzar a octavos de final de la Libertadores. Y en Mendoza cumplió el segundo de esos ítems, más vinculados a los resultados por sobre el contenido. ¿Por qué? Porque el DT sabía de antemano que este plantel necesitaba primero rearmarse desde la confianza para luego pensar en el juego.

Por eso el DT celebró el título en el campo de juego con sus futbolistas.  Se trató de buscar una comunión entre las partes. “Traté de enfocarme en el lado positivo de la final; este equipo se había acostumbrado a ser campeón en el fútbol argentino y quise volver a esa mirada, rescatar al Boca campeón y batallador”, contó el entrenador, quien tomó su primera gran decisión como técnico cuando excluyó a Carlos Tevez del once titular. La situación la contó Alfaro luego del título: «La tranquilidad mía la observa el resto, más allá de la discusión mediática me enfoco en que estén todos bien. Carlos (Tevez) no fue titular pero fue quien participó de la arenga y el que tomó la palabra. Hablamos de manera muy franca y frontal con él. Quiere hacer las cosas de la mejor manera para irse de Boca por la puerta grande. Nos hace las cosas fáciles».

«Hemos pasado por situaciones complejas y que las tuvimos que transitar para alinearnos como grupo. Hemos tenido una charla muy honesta y abierta, creo que la catarsis se terminó después del partido en Bolivia», reconoció Alfaro. Muchos en el grupo puntualizan esa charla en la que se expusieron temas de tratos entre los futbolistas y también en la idea para el semestre. Desde entonces, el vestuario adquirió otra filosofía.

Eso lo empezaron a reflejar algunos protagonistas. «Alfaro es muy serio en el laburo. Está siempre pendiente de nosotros y se siente como uno más del grupo. Tiene una gran afinidad con los jugadores y nos hace sentir muy bien. Es un señor, hace todo desde el respeto pero buscando contagiar», admitió Nandez, uno de los futbolistas por los que el técnico siente una debilidad especial. «Nahitan es un guerrillero, es de los  jugadores que contagian por su personalidad», fue la descripción del entrenador.

El desafío está en concretar el boleto a octavos de final (el miércoles recibe a Athletico Paranaense y con un empate accederá a la siguiente fase) y desde ahí empezar a perfilar un nuevo equipo. No desde los nombres pero sí desde la idea. Alfaro pretende que los refuerzos que se sumen («quiero dos jugadores competitivos por puesto», adelantó) lleguen a un plantel que tenga incorporada una mentalidad que responda a la idea de Boca.  «Ser protagonistas pero graníticos, duros, que cueste hacerle daño. Vamos a trabajar para eso y este tipo de victorias te van marcando rasgos de los futbolistas para otros juegos», fue uno de sus mensajes luego de levantar su primer trofeo en el club.