Bienvenido al Coliseo

Fue mucho antes de que los hinchas tomaran una posición tan firme con respecto a no dejar Brandsen 805 y mudarse. Mucho antes de que se le atribuyera la capacidad de latir. Y mucho antes también de que se le llamara Templo. La Bombonera, la vieja Bombonera con los tres pisos de palcos, era sin discusión el Coliseo. Ningún otro estadio, la Bombonera lo era. Por ese lado que la faltaba (más que ahora) y que la hacía parecerse al que está en el centro de Roma, que fue construido en el siglo I y que hace más de 600 años perdió el extremo sur por un gran terremoto. Hoy, los mundos se unirán más que nunca, cuando un símbolo romano como Daniele De Rossi cumpla su sueño de debutar en la Bombonera, el Coliseo de Buenos Aires.

Más allá de cualquier chicana, como la que hizo Racing comparando el Cilindro con la gran obra del Imperio

sueño lo dio ante Almagro, por la Copa Argentina, cuando debutó con un buen partido y un gol de cabeza. Hoy a partir de las 20 contra Aldosivi, por la 3ª fecha de la Superliga, completará el segundo de sus sueños, que es jugar en la Bombonera, el estadio del que se enamoró a la distancia. Y después, ya oficializado su ingreso en la lista por Cristian Pavón y con el número 7 en vez de su clásico 16, irá por el siguiente: jugar un partido de Copa Libertadores y vivir una noche de Copa. Paso a paso. Piano a piano.

¡Bienvenido al Coliseo de La Boca!