Wanchope, camino a la semis

Hay tiempo, pero no hay tiempo. Es decir, la semifinal de ida ante River por la Copa Libertadores será recién el 1º de octubre, aunque para Ramón Ábila los días se transforman en arena que se le escurre entre sus dedos: el cordobés de 29 años sufrió una avulsión en el sóleo de la pierna derecha (traducido: un arrancamiento parcial del tendón) y la proyección médica en cuanto a su recuperación arrojó que para estar okey necesita por lo menos un mes. Con esto, y a sabiendas de que se lesionó el 28/8 en la vuelta ante Liga de Quito en la Bombonera, el 9 llegaría con lo justo al Monumental. Sin embargo, Wanchope no sólo viene cumpliendo al pie de la letra las indicaciones de los kinesiólogos, sino que además se entrena en doble turno.

Desde el miércoles 4/9 el delantero comenzó a trabajar a la vista de todos y junto a sus compañeros en Casa Amarilla, aunque obviamente de manera diferenciada. El laburo va desde pasadas de 100 y 200 metros, más los moviemientos específicos para recuperar la zona afectada y por supuesto algo de gimnasio. Pero eso no es todo, ya que cuando el resto del plantel se va del predio, Wanchope se queda entrenando junto a un kinesiólogo para intensificar la recuperación.

Si bien se trata de un músculo que los especialistas consideran que es bastante «traicionero» debido a que representa mucho más que un simple desgarro que requiere otro tipo de tratamiento y sobre todo de atención, en Boca son bastante optimistas: creen que a este ritmo Ábila llegará bien a la semi de ida en Núñez. Claro que habrá que ver si es posible que pueda hacerlo con cierto rodaje, ya que antes de ese partido el Xeneize jugará ante Estudiantes, San Lorenzo y Newell’s (encuentros que, por lo visto, el ex Huracán se perdería).

Sin embargo, en la cabeza de Wanchope (al que no extrañaría ver en Casa Amarilla este finde libre para el resto de sus compañeros) es día a día. Y, por supuesto, con doble turno…