“¡Erwin, un poquito más!”

¿A quién le va a gritar Miguel Angel Russo este domingo si no lo tiene a Edwin Cardona? ¿A quién le va a pedir entonces “un poquito más”? ¿A quién le va a cambiar el nombre el entrenador si no llega “Erwin”? La realidad es que la posible baja del colombiano puede ser terrible para Boca en general, más allá de esas indicaciones y bautismo del DT que se volvieron virales y memes en estas últimas semanas.

Cardona, que viene siendo decisivo en todos los partidos de Boca de la Copa de la Liga y participó en casi todos los goles del equipo, no pudo terminar la práctica del jueves por una dolencia muscular en el cuádriceps, lo cual invitó a seguir su evolución día a día. Igual, la orden en general y antes de un superclásico en particular está muy clara en el plantel xeneize: ante cualquier mínima molestia, el jugador debe avisarle al cuerpo técnico. Y eso sucedió con el colombiano: advirtió de la dolencia y Russo lo sacó.

El problema es que el viernes, Edwin tampoco pudo entrenarse con sus compañeros, siguieron los dolores y así como están las cosas parece más afuera que adentro del partido de mañana ante River. “Desgarro”, le dijo a Olé una persona que siguió de cerca los últimos entrenamientos y vio cómo el colombiano dejó la práctica. “Está más complicado que Tevez, por tratarse de un problema muscular”, agregó una fuente del club.

A pesar del evidente problema físico, desde el Centro de Entrenamiento de Ezeiza le dijeron a Olé que a Cardona no le realizaron estudios y tampoco salió un parte médico del club, por lo que está claro que la apuesta del cuerpo técnico es esperar por la evolución del cafetero, posiblemente incluirlo de cualquier manera entre los concentrados y definir sobre la marcha si está para jugar o no. Justo un superclásico.

Y el sábado en Casa Amarilla nada cambió. El colombiano tampoco se entrenó (sus compañeros realizaron ejercicios recreativos) y pasó la mañana con trabajos de kinesiología junto con Carlos Tevez. Russo lo esperará hasta último momento.